Declaración extrajudicial de R.B.K

Que siendo aproximadamente las 21:30 horas, en circunstancias que transitaba por la vía pública camino a su domicilio, en las intercepciones de dos calles cuyos nombres es innecesario nombrar, en Recreo, Viña del Mar, vio que tres individuos varones de aspecto flaite, cuyas edades oscilarían entre los 14 y 15 años y a los cuales no podría identificar, iniciaron una veloz carrera en sus bicicletas a mediación de cuadra, dos de ellos transitaban por la acera y el otro por la calle a exceso de velocidad. En circunstancias que los dos menores que iban por la acera, estando a escasos metros de la esquina, no pudieron controlar el impulso y se estrellaron contra una pequeña escalera donde descansaba otro menor de no más de cinco años que estaba sentado, al parecer, en la puerta de su modesta casa, junto a su triciclo y otros juguetes. El infante se quejó por los golpes y por el susto, y algo le dijo a los ciclistas, al tiempo que los dos zangandongos le echaron, literalmente, la bronca e incluso, le amenazaron con pegarle utilizando palabras groseras y soeces que llegaron a sus oídos y que sería incapaz de repetir. El menor al parecer no resultó lesionado, ya que, el choque y la caída más bien fueron contra la pequeña escalera y el triciclo que estaba estacionado frente a él, pero sin dudas sus padres tienen que haberle encontrado algún rasponazo.

Añade que presenció el incidente de inicio a fin, su corazón latió a mil revoluciones por segundos, y una lucha interna se desató en su interior cuando quiso intervenir para frenar el abuso, pero concientemente se detuvo y se dijo “ése no es tu problema”.

Declara en este acto, que al ver la mala educación manifestada a la enésima potencia en el abusivo acto y la desfachatez con que los muchachos se reían del menor, sintió miedo, temor y vergüenza. Vergüenza porque permaneció concientemente ajena, temor porque más adelante ella podría haberse quedado a solas con los flaites que se estacionan por el parque que atraviesa todas las noches y miedo a ser tan víctima como los fue el menor. Sin embargo, contradictoriamente, se siente satisfecha de haber hecho lo correcto respecto a su persona.

Se pregunta además, si es ésa la vida ciudadana que quiere para sus hijos.

Ampliación de la declaración:

En circunstancias, concurre a este blog unos minutos más tarde, para ampliar su declaración, manifestando en este acto que esta situación se ha manifestado ante ella de diferentes maneras en la vía pública, en ciudades y países diferentes, manteniendo la misma conducta sin intervenir para modificar los hechos y que gracias a Dios, ninguno de estos incidentes ha sido en grado sangriento. Siendo lo más significativo hace un tiempo atrás, cuando una mujer la cual al parecer venía de su trabajo, era escupida por dos menores de edad muy cerca de ella, desde un autobús en una populosa ciudad también latinoamericana.

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Sonido callejero: El joven del acordeón. Muelle Vergara.