Cuando Inés me prestó “La Isla Bajo el Mar”, pensé que lo iba a devorar en dos días pero no fue así. Mi curiosidad se frenó cuando recorrí los lugares donde desarrollan su vida Zarité, Violette, Tanté Rose y otros muchos personajes. Añoré otras lecturas, pensé en mis libros olvidados en La Habana, y es que no hay descripción mejor de ésa época y de ésos paisajes que la de Alejo Carpentier.
Sin embargo, después de recordar lo que Carpentier nos contó, esperé con ansiedad la firmeza de la libertad de Zarité y llegado el día, fui libre yo también. Tuve la impresión de leer un libro apurado y, hasta por encargo, Violette me pareció demasiado contemporánea, después Inés me refrescó la memoria y me decepcioné con el tema de los huevos y cierto entrenamiento femenino que de verdad, de verdad, debe ser chino y no caribeño. No obstante, doy gracias a Isabel Alliende porque definitivamente, ella escribe para nosotras la mujeres y el libro, me gustó.


2 comentarios:
Hola amiga: no he leído este libro de Isabel, pero coincido contigo que escribe para nosotras.
Alejo para mi es entrañable, coincidimos en gustos literarios.
Yo leí hace bien poco Brooklyn Follies de Paul Auster, es un libro muy neyorkino, pero su autor es un escritor estupendo, dado que nacio en NY escribe historias de su ciudad, pero si hubiera nacido en buenos aires, sería de ahí...
besos
Hola Rafaela, tú como siempre con tiempo para todos nosotros. Hacia allá irán mis próximas lecturas. Ahora me conformo con me presten la Hija del Emperador, de Anchee Min, porque acabo de terminar La Ciudad Prohibida, te la recomiendo.
Cuidate, muchos cariños,
Bell.
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